Resumen ejecutivo

1.- La gestión de las bibliotecas deberá flexibilizarse y sus actuaciones deberán integrarse más en las finalidades de las instituciones a las que sirven

 No estamos en una época de cambios, sino, probablemente, viviendo un cambio de época. Los analistas de nuestra sociedad en los más diversos aspectos del conocimiento humano coinciden en señalar que el cambio será una constante en la gestión de todo tipo de organizaciones, incluyendo las culturales, educativas y científicas.

Las bibliotecas (servidoras de una sociedad en transformación y con servicios altamente influidos por las tecnologías) serán de las más afectadas por este cambio constante que continuará siendo intenso. Los bibliotecarios deberán tener habilidades de gestión que les permitan flexibilizar al máximo la prestación de servicios y aún más teniendo en cuenta el entorno rígido de la administración pública en el que la mayoría de las bibliotecas se encuentra.

La pervivencia de las bibliotecas pasará por la capacidad que demuestren tener de aportar valor a lo que persigue la institución que la acoge, es decir de integrarse en su entidad madre y mostrar que contribuye a sus finalidades.

Retos específicos:

  • Incrementar la interdisciplinariedad y movilidad del personal.
  • Las bibliotecas escolares deberán funcionar de forma distribuida con una ubicación principal y otras secciones repartidas por todo el centro, respondiendo siempre a los objetivos del Proyecto Educativo del centro y al desarrollo del currículo.
  • Las bibliotecas de investigación, especialmente las universitarias y especializadas, deberán potenciar la figura de los bibliotecarios incrustados, que participarán codo con codo con los especialistas de la institución en los proyectos que se emprendan.

 Propuestas de avance:

  • Reforzar la formación en gestión de los futuros gestores de las bibliotecas.
  • Hacer llegar a los ámbitos de decisión política la necesidad de flexibilizar las estructuras,  procedimientos administrativos y herramientas de gestión actualmente disponibles; con el objetivo de agilizar la toma de decisiones y gestión en un mundo tecnológico y cambiante.

  

2.- Se incrementará la cooperación: una mayor cooperación y colaboración ampliará el papel de la Biblioteca dentro y fuera de la Institución

 Las bibliotecas tradicionalmente han usado la cooperación para crear instrumentos que de otro modo no hubieran existido (los catálogos colectivos son el ejemplo más claro) y para reducir sus costes operativos. La cooperación continúa siendo eficaz para estos dos objetivos y las restricciones económicas probablemente conduzcan a un incremento de la cooperación clásica.

 Pero una sociedad en cambio constante será una sociedad más compleja. La consecución de las finalidades de una organización ya no podrá conseguirse solo con los recursos propios. La sociedad de la información será una sociedad-red en la que las organizaciones (y las bibliotecas entre ellas) mantendrán su autonomía a la par que participarán en iniciativas conjuntas con otras instituciones formando asociaciones, consorcios, alianzas y redes. Igualmente, deberán buscar alianzas con entidades vinculadas de otros ámbitos, incluyendo el privado.

Retos específicos:

  • Todas las bibliotecas deberían integrarse en una red y estas coordinarse entre sí a nivel de especialidad y a nivel temático.
  • La cooperación tiene que extenderse también a otras instituciones y entidades de ámbitos diferentes pero con objetivos comunes (archivos, museos, sociedades académicas, entidades culturales, empresas tecnológicas, etc.).

Propuestas de avance:

  • Tomar los acuerdos necesarios que permitan que la catalogación de documentos se realice de forma mínimamente duplicada.
  • Abrir vías de comunicación e interacción con instituciones y colectivos afines; además de con instituciones de investigación y empresas innovadoras en el sector de la tecnología.

  

3.- Los recursos públicos serán escasos y las bibliotecas deberán encontrar nuevas estrategias de ahorro y de financiación

Sea por la coyuntura económica, sea por un ascenso de las teorías económicas que preconizan un adelgazamiento del estado del bienestar, todo parece prefigurar una larga realidad de disminución de recursos públicos dedicados al sector de las bibliotecas. Pero diferentes analistas indican que la formación y la cultura son los garantes del crecimiento económico y del bienestar en la sociedad de la información.

Las bibliotecas deberán explotar el potencial formativo que tienen en la sociedad de la información pero también mejorar su eficiencia económica a través de tres vías: incrementando los mecanismos de ahorro y compartición de recursos, explorando caminos alternativos de financiación (como la financiación mixta, el copago, el mecenazgo, el fundraising y el crowdfunding) y aprovechando la participación del usuario en la prestación de servicios (con voluntariado y otros medios).

Retos específicos:

  • Reforzar los mecanismos ya existentes de ahorro de costes, sea por la vía de las compras conjuntas, sea por la de compartir infraestructura.
  • Las bibliotecas universitarias y especializadas deben estar especialmente atentas al cambio que las diferentes modalidades del Open Access producirán en la financiación de la comunicación científica.
  • Esforzarse por mostrar los beneficios sociales y económicos que aportan las bibliotecas para el desarrollo individual y colectivo.
  • Abordar y resolver el debate de si los recursos digitales producidos por las bibliotecas pueden constituir un motor generador de recursos; en línea con las directrices de reutilización como la 2003/98/EC.[1]

Propuestas de avance:

  • Crear una mesa de buenas prácticas y de soluciones innovadoras en la financiación y provisión de servicios bibliotecarios.

  

4.- Los profesionales deberán tener perfiles flexibles y cambiantes y las bibliotecas necesitarán personal con conocimientos diversos; la formación dejará de tener un carácter unitario

Los retos inmediatos de las bibliotecas requerirán profesionales de nuevo cuño.  Se necesitarán bibliotecarios polivalentes que se desenvuelvan en distintas áreas como gestión cultural, información, educación, legislación, software, hardware, redes sociales, asociacionismo… pero también la incorporación de personal procedente de áreas  conocimiento que tradicionalmente no  han estado presentes en las bibliotecas.

Las TIC y los cambios sociales que han venido con ellas han cambiado la profesión de forma ostensible en los últimos años. El personal que precisan las bibliotecas, además de las destrezas tradicionales, deberá tener o ser capaz de adquirir competencias y habilidades variadas, que no siempre serán tecnológicas: sobre gestión y organización (incluyendo economía o estadística), capacidades educativas en alfabetización informacional, habilidades de negocación, conocimientos sobre comunicación (donde se incluye las tecnologías de la información) y otros conocimientos (propiedad intelectual y derecho, idiomas, sociología, pedagogía, etc.).

Todo ello se conjuga con la necesidad de eliminar las carencias que persisten en la dotación de personal bibliotecario de pequeños centros, particularmente públicos y escolares. En estos últimos deberá resolverse la cuestión de los recursos humanos, que no han sido atendidos de forma adecuada hasta el momento, mediante la inclusión de la figura del profesor-bibliotecario o bibliotecario escolar en los catálogos de los centros educativos, en función de la diferente tipología de centros.

Pero además, las funciones en muchas bibliotecas se entrecruzan y los límites entre los profesionales del ramo también se difuminan. Es habitual que el personal sea, a la vez, bibliotecario, educador, archivero, documentalista y gestor de contenidos.

Retos específicos:

  • Reforzar las relaciones de la profesión con los centros educativos para introducir dinamismo en los planes de estudio e incrementar la aplicación de la investigación universitaria a las bibliotecas.
  • La propia existencia de la biblioteca escolar en los próximos años estará ligada a la configuración de unos recursos humanos que la hagan posible. Debe crearse el perfil formativo del bibliotecario escolar según lo recogido en el Documento de Perfiles Profesionales en las Bibliotecas (CCB).

Propuestas de avance:

  • Conjuntamente con las asociaciones profesionales y los centros docentes, exponer a la sociedad una imagen moderna de la profesión que atraiga personas con perfiles acordes con las nuevas necesidades.
  • Establecer un sistema de acreditación entre el profesorado que se responsabiliza de las bibliotecas escolares e iniciar un proceso para el establecimiento de la figura del bibliotecario escolar.
  • Reforzar la participación de los profesionales en las asociaciones, colegios y federaciones profesionales, incrementando su representatividad y eficacia en la defensa de los intereses corporativos.

  

5.- Las bibliotecas deben reforzar su función de crear comunidades, dotarlas de cohesión social y garantizar la igualdad de oportunidades de los ciudadanos en el acceso a la información

Diversos analistas coinciden en prever que las sociedades serán más complejas y las necesidades formativas mayores. Las bibliotecas son una solución a estos dos retos. Responden a la complejidad porque numerosos estudios confirman que las bibliotecas son instrumentos que dan cohesión social, contribuyen a la creación de confianza y crean espacios de convivencia. Además, las bibliotecas apoyan el aprendizaje y la formación a lo largo de la vida.

Los valores actuales y tradicionales de la biblioteca seguirán siendo determinantes en el futuro y teniendo gran importancia. Las bibliotecas deben garantizar el acceso a la información en igualdad de oportunidades, independientemente del soporte en el que esté y al margen de criterios comerciales e ideológicos. Las bibliotecas deben también facilitar a sus usuarios el uso eficaz y crítico de la información disponible, es decir, garantizar la alfabetización informacional.

Las bibliotecas deben acercarse a sus usuarios y hacerlo adaptándose a las necesidades diversas de una sociedad variada y compleja que quiere usar las bibliotecas de manera presencial o a distancia, en la forma y circunstancias que le sea más conveniente. Deberán prestar atención a la creación y mantenimiento de redes sociales y formar a la ciudadanía en la participación activa en actividades en Internet, protegiendo a su vez su intimidad. En esto sentido, realizarán una gran labor en la concienciación sobre aspectos como la transparencia y la privacidad, además de asegurar las mismas en su entorno y servicios.

Otro aspecto de esta tendencia es que la información minoritaria y única (las colecciones especiales y los materiales locales) aumentarán en importancia y deberán ser las bibliotecas las que se ocupen de ellos, ya que no lo harán las empresas comerciales.

Retos específicos:

  • Revisar los horarios de prestación de servicios para facilitar el acceso a las bibliotecas por parte de la mayoría de ciudadanos.
  • Las bibliotecas aprovecharán las oportunidades creadas por la información digital y en red (Internet) para garantizar un acceso igualitario de los ciudadanos al conocimiento, proporcionarán a los ciudadanos acceso efectivo a todos los recursos de información, y participarán en el sostenimiento de redes libres e imparciales, garantizando así la democracia real en la nueva sociedad en construcción.
  • Las bibliotecas deben contribuir a la creación de bibliotecas digitales de acceso abierto y apoyar las alternativas que permitan que la información existente sea usada por los usuarios en su vida personal, formativa y laboral.
  • Extender el concepto de biblioteca como responsabilidad colectiva y no sólo como competencia de los poderes públicos o académicos.
  • Fortalecer su rol instrumental en las políticas contra la exclusión social.
  • Mejorar el conocimiento de nuestras comunidades de usuarios y su segmentación para responder mejor a sus necesidades mediante servicios más específicos.

 Propuestas de avance:

  • Conjuntamente con las asociaciones profesionales, exponer a la sociedad las aportaciones de todas las bibliotecas a la cohesión social y a la igualdad de oportunidades en la sociedad de la información.
  • Incrementar el nivel de decisión de los usuarios en la vida de la biblioteca, limitado actualmente a la solicitud de desideratas, incorporándolos a la toma de decisiones.

 

6.- Bibliotecas ágora o bibliotecas como tercer lugar

Por el servicio prestado y por la profusión de centros en el territorio, la biblioteca está integrada en la vida social de la comunidad como uno de los pocos espacios de la sociedad y la cultura que permanecen gratuitos, públicos y abiertos a todos. Además, desde la irrupción de las TIC y de forma creciente, se revela como proveedora de iniciativas que contribuyen a crear capital social. La biblioteca es cada vez más una plaza pública, ese tercer lugar distinto de los espacios familiar y laboral.

Así, se prevé un aumento de la tendencia a que la biblioteca se configure, además de como lugar para la transferencia de información, como espacio social de desarrollo del conocimiento, ofreciendo herramientas, actividades, experiencias y oportunidades de manera personalizada y/o colectiva, lo que incrementará su papel democratizador.

Por ello, las bibliotecas pueden ayudar a su comunidad a reavivar la sociedad civil y aumentar la participación ciudadana ofreciendo espacios de creación, infraestructura para experimentar con las tecnologías emergentes y para compartir experiencias. Las bibliotecas escolares se perfilarán como estaciones intermodales, espacios de encuentro entre personas de distinto nivel de formación, edad o intereses, y establecerán conexiones entre los distintos campos del saber. Tanto las universitarias como las especializadas verán reforzado su papel de espacio de socialización de sus comunidades respectivas.

Retos específicos:

  • Incidir en la orientación a las necesidades de la comunidad, tanto en el uso de espacios como en el desarrollo y oferta de servicios.
  • Generar espacios y servicios que faciliten el acogimiento de los ciudadanos y usuarios en las bibliotecas.
  • Renovar actitudes del personal de las bibliotecas, reorientando desde las restricciones anteriores hacia una perspectiva abierta de las funciones y servicios bibliotecarios.
  • Concienciar a las autoridades sobre el uso de las bibliotecas como espacios abiertos y libres

 Propuesta de avance:

  • Diseñar campañas de difusión dirigidas a los ciudadanos sobre los nuevos usos de los centros.


 7.-  Los espacios de las bibliotecas aún permanecerán como tales, pero serán flexibles acogedores y sociales

La permanencia de las bibliotecas como espacio físico parece segura. Sin embargo, la tecnología está cambiando la forma de la biblioteca que vivirá una profunda transformación debido al paso de la información del soporte impreso al digital. Los espacios de las bibliotecas podrían orientarse a facilitar espacios comunitarios complementados con nuevos servicios.

La multiplicidad de usos requerida llevará a la compartimentación de áreas y a un diseño más flexible de sus salas (con una organización del espacio inteligible, intuitiva), así como a un cambio en las normas tradicionales de uso de las mismas. Los bibliotecarios deberán integrarse en estos espacios para dar servicio a un usuario más autónomo. Unos espacios estarán destinados afacilitar el encuentro y el trabajo en común de los usuarios y precisarán mobiliario e instalaciones modulares al efecto; otros serán altamente tecnológicos, como los destinados a desarrollar proyectos que de producción y creación de sus usuarios con equipamientos como impresoras 3D, laboratorios digitales audiovisuales, puestos informatizados con una amplia selección de aplicaciones, hacker spaces, maker spaces, espacios de trabajo colaborativo (coworking)

Algunas bibliotecas, como se ha visto ya en ciertas experiencias universitarias con los proyectos de CRAI y superconvergencia, agruparán una mayor cantidad de servicios que se sumarán a los que venían desempeñando para hacerlas un punto central de referencia. Otras, como las escolares, extenderán además sus servicios a todo el centro educativo convirtiéndolo en un espacio global bibliotecario. Las bibliotecas patrimoniales, por último, podrían reorientar parte de sus espacios hacia un modelo museístico de exhibición de sus fondos tras la digitalización de los mismos.

Retos específicos:

  • Reordenar los espacios de la biblioteca para convertirlos en áreas multifunción
  • Dotar de recursos materiales y personales los distintos espacios de la biblioteca para integrar nuevos servicios.

Propuestas de avance:

  • Abrir vías de subvención para la adquisición y reforma de los equipamientos.
  • Abrir vías para la reutilización de espacios -públicos y privados- que estén siendo infrautilizados o abandonados para su reconversión en nuevos espacios bibliotecarios.


 8.- La educación, el aprendizaje y las habilidades serán la clave de la misión de las Bibliotecas

 Con el desarrollo de la información on line las bibliotecas pierden protagonismo en el acceso a la información. Sin embargo, su papel será esencial precisamente en la superación de la brecha digital por su papel central en la formación de habilidades de alfabetización informativa como la lectura básica y las competencias con herramientas digitales, habilidades sin las cuales las personas pueden verse excluidas de cada vez más áreas de actividad económica, social o cultural.

 La biblioteca puede participar -y liderar- los procesos de las diferentes alfabetizaciones. La alfabetización informacional será una labor fundamental por la importancia creciente del aprendizaje a lo largo de la vida y por su papel en la inclusión, la cohesión y la generación de capital social. Es uno de los servicios que contribuyen a demostrar la rentabilidad social de las bibliotecas, que deben serel lugar al que siempre puedes dirigirte para aprender algo que necesitasSe puede relacionar esta concepción con los espacios de creación (maker spaces) y el movimiento vinculado a esta idea, a través de la noción de aprender haciendo para las bibliotecas públicas, escolares o universitarias.

Las bibliotecas docentes, tanto a nivel escolar como universitario, así como las bibliotecas públicas, potenciarán la capacitación en diversas competencias y en su certificación académica, social y profesional. Los bibliotecarios se integrarán en esta labor diseñando materiales docentes e impartiendo cursos.

Por otro lado, en esta vinculación a la formación a lo largo de la vida, las bibliotecas públicas, y las  universitarias como parte integrante de la noción de los CRAI, pueden realizar una gran labor en el apoyo a emprendedores, pymes y en la búsqueda de empleo. Unas y otras pueden organizar, coordinar y/o alojar actividades como seminarios sobre mejora de currículum, orientación del mismo, modos de abordar las entrevistas, etc. También pueden incluir servicios de orientación profesional, consultoría para start-ups o viveros de empresas; además de los ya vistos espacios de coworking o trabajo colaborativo y laboratorios de ideas y creación del tipo maker spaces.  Todo ello supone una gran oportunidad de atracción del público joven, además de abrir la colaboración en este ámbito con empresas de tecnología y otras instituciones.

Retos específicos:

  • Normalizar la alfabetización informacional como un servicio más de la biblioteca, dándole la visibilidad y recursos de otros más establecidos.
  • Generalizar la labor de apoyo a emprendedores y desempleados desde la biblioteca pública y universitaria.

Propuestas de avance:

  • Capacitación o puesta al día periódica de los profesionales de bibliotecas como formadores en alfabetización informática, informacional y en contenidos de información para el empleo, incluyendo esas competencias en el perfil del bibliotecario.
  • Unificación nacional de criterios de evaluación y certificación en competencias para las bibliotecas universitarias. Realización de un documento semejante para bibliotecas escolares.

 

9.- Servicios que se adaptan a una realidad digital

En un contexto de revolución digital las bibliotecas se replantean cómo gestionar la información: ampliando los soportes en los que se encuentra, trabajando en red, asegurando a los usuarios el acceso a la información o generando nuevos servicios. Bajo esta orientación las bibliotecas desarrollarán sus servicios en línea a la vez que potenciarán y renovarán los presenciales buscando la complementariedad entre ambos. Se prevé que los instrumentos de gestión automatizada y OPAC tengan un papel menor y que se vaya imponiendo la información a través de herramientas de descubrimiento para ser usadas desde todo tipo de dispositivos.

Además de como servicio de transferencia de información, la biblioteca se configurará como espacio social de desarrollo del conocimiento, ofreciendo herramientas y actividades de manera personalizada o colectiva. A este respecto puede efectuar una labor de observatorio en la aparición de nuevos programas y aplicaciones, en la mejora de los ya existentes y en la implantación de los nuevos, fomentando principalmente el uso del software libre y de los programas abiertos como apoyo a la docencia, la investigación y el aprendizaje.

Particularmente, los servicios de la biblioteca universitaria y especializada incluirán el apoyo a los investigadores, tanto en el uso de herramientas para la búsqueda y evaluación de la información, como para facilitar una gestión adecuada de la carrera y la producción investigadora del profesorado, en especial en lo que respecta a sus publicaciones y el depósito en abierto de sus trabajos de investigación.

Por último, la necesidad de hacer llegar los recursos y servicios al ciudadano intensificará los esfuerzos sobre el marketing y la promoción e incrementará la comunicación digital de las bibliotecas, con un importante papel de las redes sociales. Ello llevará a una mayor colaboración con los webmaster y community managers de la institución e incluso, dependiendo del tamaño de la biblioteca, a asumir las tareas de esos profesionales.

Retos específicos:

  • Mantener servicios personalizados –físicos y virtuales- que diferencien a las bibliotecas, para alejarse del riesgo de verse superadas por una oferta externa.
  • Potenciar las acciones de comunicación y el uso de las redes sociales.
  • Guardar el equilibrio entre privacidad personal y seguridad, al mismo tiempo que se ofrecen nuevos servicios digitales adaptados a las necesidades de los usuarios.

 Propuestas de avance:

  • Capacitación o puesta al día periódica de los profesionales de bibliotecas en tareas de comunicación social por Internet.
  • Establecer un foro de intercambio de conocimiento y experiencias sobre uso de software con especial atención al no propietario.

 10. Estrategias innovadoras para gestionar fuentes y colecciones híbridas

 Aunque parece que los lectores se decantarán por el formato digital, subsistirá un porcentaje de documentos e información en soporte impreso. Esto creará nuevas necesidades con respecto a la conservación, la compra (más compras agregadas o consorciadas) y el acceso de los usuarios, para los que se habilitarán sistemas de autenticación y se deberá resolver el préstamo de los documentos en formato digital. En definitiva, serán colecciones híbridas a lo que hay que sumar el caso de muchas bibliotecas que incorporarán textos en los distintos idiomas presentes en una comunidad más multicultural o el auge en colecciones de videojuegos como narrativa transmedia.

Los formatos digitales han puesto sobre la mesa asuntos tales como la gestión de los derechos de propiedad y del acceso a la información que habrán de resolverse. La biblioteca buscará distintas formas de adquisición, suscripción o licencia para los recursos electrónicos persiguiendo, como uno de los objetivos primordiales, la compatibilidad en dispositivos y formatos.

Lo digital implica, además, nuevas responsabilidades sobre preservación tanto de lo convertido a digital (escaneos, etc.) como de lo nacido digital. Esto conlleva la gestión flexible de recursos económicos y materiales. La Preservación Digital supone un reto con medidas que incluyan la gestión documental, los proyectos de digitalización y el archivo web.

Además, ante la ingente cantidad de recursos digitales disponibles a través de la red, la biblioteca verá reforzado su papel como guía y prescriptora de contenidos, incorporando tecnologías semánticas que faciliten la orientación dentro la red, y deberá ir más allá, participando en la creación de nuevos servicios relacionados con el análisis inteligente de series masivas de datos procedentes de sensores y procesos automatizados: los big data.

A este respecto, se apunta hacia el protagonismo de las bibliotecas como lugares de creación colectiva, bien suministrando a sus usuarios herramientas tecnológicas para la creación, bien mediante la producción de repositorios institucionales o bien aliándose con creadores de su entorno, como puede ser el caso de las universitarias con el profesorado.  Esto constituye una cuestión candente en la actualidad debido tanto a la irrupción de las plataformas de enseñanza en línea o e-learning,  como del fenómeno de los MOOC (Massive Open Online Course, que se puede traducir al español como Cursos en Línea Masivos y Abiertos).

Otro campo controvertido es el del acceso abierto u Open Access (OA). Las bibliotecas, y muy particularmente  las universitarias, aparecerán como gestoras y promotoras de contenidos en OA y, como consecuencia lógica, deben entrar en el debate sobre la valoración real de las publicaciones en abierto en el campo de la evaluación y acreditación. 

Retos específicos:

  • Apuesta decidida por el acceso abierto (Open Access) desde las bibliotecas, tanto en lo que se refiere al acceso, como a la creación desde las instituciones y a su valoración en la carrera científica, académica y profesional.
  • Resolución del préstamo de libros electrónicos en las bibliotecas de cualquier tipo.
  • Creación de servicios de apoyo en el tratamiento de los big data.
  • La mejora de la coordinación entre instituciones con el objetivo de la preservación digital.

 Propuestas de avance:

  • Resurrección de la BECYT (Biblioteca Electrónica de Ciencia y Tecnología) o creación de un Consorcio Nacional que se ocupe de compras centralizadas de productos de información científica.
  • Esta entidad también se puede constituir como agente para la promoción del Open Access.
  • Creación de un plan nacional de digitalización y preservación digital, comenzando por la aprobación y aplicación efectiva del Real Decreto por el que se regula el depósito legal de las publicaciones electrónicas.

[1] Directiva de reutilización de la información del Sector Público. Consulta en: http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=CONSLEG:2003L0098:20130717:EN:PDF

 

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